EDITORIAL – La situación de mediterraneidad de Bolivia ha tenido una serie de consecuencias que no han podido ser
superadas por varios factores, entre ellos la precariedad de sus vías de comunicación y sus limitadas
posibilidades de conectividad. Desde esta perspectiva, Cochabamba sufre un doble enclaustramiento, ya que,
además de ser parte de un país mediterráneo, es el único departamento del país que no tienen fronteras
con ningún país vecino.